Colaboración universidad empresa
Con el final del curso académico, es un buen momento para reflexionar sobre el valor que aportan las colaboraciones entre universidades y empresas en el contexto educativo del diseño. A lo largo del año, he tenido la oportunidad de coordinar y tutorizar proyectos en los que los alumnos han trabajado con empresas reales o instituciones colaboradoras, enfrentándose a retos concretos que van más allá de la teoría. Esta dinámica no solo enriquece su proceso de aprendizaje, sino que también acerca el aula al entorno profesional, fomentando el pensamiento crítico, la resolución creativa de problemas y la capacidad de trabajar en equipo bajo condiciones más reales.
Desde el punto de vista docente, esta sinergia permite evaluar competencias clave y motiva al alumnado al ver que sus propuestas pueden tener una aplicación tangible. A su vez, las empresas obtienen nuevas ideas, perspectivas frescas y un vínculo directo con el talento emergente.
En mis clases de Packaging y Proyectos, tanto en ESDi como en la Universidad de Barcelona, apuesto por una enseñanza conectada con la realidad profesional, donde los alumnos puedan enfrentarse a retos tangibles y actuales.
Un ejemplo reciente de este enfoque es la colaboración entre ESDi y el Cluster de Envase y Embalaje, en el marco de los Premios Nacionales de Envase y Embalaje, un concurso que pone en contacto directo a estudiantes con empresas líderes del sector. Este año, los alumnos de 4º curso de la asignatura de Packaging han trabajado propuestas para empresas reales como Moeve y Babaria, con resultados brillantes.
Me enorgullece especialmente anunciar que dos de nuestras alumnas han sido reconocidas entre más de 300 propuestas presentadas:
- Paula Oliveros ha recibido el primer premio por el rediseño de un envase de líquido refrigerante para la empresa Moeve: una propuesta moderna, funcional y sostenible.
- Anna Clos ha sido reconocida con un accésit por su envase de aerosol para productos cosméticos de Babaria – Berioska, apostando por el PET reciclado y un diseño sofisticado y visualmente atractivo.
Estos reconocimientos no solo destacan la creatividad y la capacidad técnica de nuestras alumnas, sino también la importancia de establecer puentes entre la educación y el entorno profesional. Las empresas obtienen ideas frescas y visión de futuro, mientras los estudiantes adquieren experiencia y visibilidad en un contexto real.
Este tipo de iniciativas enriquecen la formación y consolidan el valor del diseño como herramienta de innovación. El learning by doing ayuda a los alumnos de manera mas real y profesional para prepararse para su futuro. Como docente, ha sido muy gratificante acompañar este proceso y comprobar cómo los proyectos bien orientados pueden tener un impacto más allá del aula.
